¿Estás cómodo con lo que haces?

Aunque muchas personas declaran no ser del todo felices con su trabajo actual, la verdad es que muchas de ellas permanecen ahí durante años.

Pero ¿por qué se da esta contraduiccion?

La respuesta más sencilla sería decir “porque están cómodos”.

Cómodos con hacer lo mismo día a día.

Cómodos con su sueldo.

Cómodos de ya conocer cómo funcionan las cosas.

Cómodos de saberse el camino desde su casa y de vuelta.

Cómodos con el equipo de trabajo que tienen.

Y salir de esa comodidad implicaría:

Preguntarse qué quieren hacer.

Empezar a buscar alternativas.

Arreglar su CV.

Postular a decenas de puestos de trabajo.

Y si todo sale bien, aprender una nueva forma de trabajo, conocer nuevos compañeros, y cambiar la ruta de la casa al trabajo y de regreso.

Y si hablamos de emprender, la «incomodidad» podría ser aún mayor:

Pensar en qué emprender.

Buscar financiamiento.

Buscar un socio.

Crear una marca.

Fortalecer esa marca.

Publicitarse.

Instalarse en una oficina o local.

Darse a conocer.

Y un larguísimo etcétera.

Es rico estar cómodo, es verdad, y es por eso que se habla tanto de “salir de la zona de confort”, es decir, salir de esta comodidad y atreverse a “estar incómodo” por un rato.

La verdad es que para crecer y ser feliz, debemos haber estado incómodos en algún momento de la vida.

Quienes han sobresalido, quienes se consideran exitosos o felices con lo que hacen, seguramente han pasado por momentos difíciles, han tenido que superar obstáculos, pero lo han logrado porque se han atrevido a pararse de esa cómoda silla y empezar.

¿Te atreverías?

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