¿Qué me hubiera gustado saber antes de emprender solo?

Hoy se habla mucho de emprender, y muchos toman la decisión de hacerlo. Pero emprender tiene altos y bajos, y hay cosas que no sabemos antes de dar el gran paso.

Aquí te cuento cuáles me hubiera gustado saber antes de emprender y que nadie me dijo:

Que no iba a ganar plata inmediatamente:

Todos comenzamos nuestro emprendimiento con la idea de tener la fortuna de Mark Zuckerberg en dos meses. Pero la verdad es que no es así: un negocio promedio comienza a ver utilidades en uno o dos años.

Así que, si tienes tu sueño de ser como Mark, ármate de paciencia, organízate, trabaja duro y persevera. Hay un largo camino, lleno de satisfacción, por recorrer.

Que la inversión iba a terminar siendo mayor de lo que pensaba:

Muchos comienzan su negocio pensando que basta con comprar la materia prima: “compro esto en 10 y lo vendo en 200, listo”.

Sin embargo, en el camino se dan cuenta de que el crecimiento implica mucho más, que si queremos tener un negocio serio y próspero, la inversión deberá ser mayor.

Por decir algunas cosas, hay que pensar en un teléfono para comunicarnos, en el transporte, en diseñar un logo, hacer un packaging, invertir en publicidad en redes sociales y Google, en el diseño de una página web y su hosting, quizás en un asistente, una oficina o un local, y un largo etcétera de cosas que iremos viendo en el camino, que significan una importante inversión para poder crecer.

Que iba a haber muchas cosas que no iba a saber hacer:

Muy relacionado con lo anterior: cuando empezamos un negocio pensamos que será más fácil de lo que es, que es comprar y vender, o simplemente ofrecer un servicio.

Sin embargo, en el camino nos vamos encontrando con preguntas, con nuevos pasos y desafíos, para los que muchas veces no tenemos respuesta. Y ahí viene el desespero, las ganas de rendirse, ¡pero no!, es en ese momento que tenemos que investigar, preguntar, estudiar, para resolver, avanzar y crecer.

Que me iba a sentir solo:

Sí, emprender solo es un camino solitario. A diferencia de un trabajo de oficina, donde habrá otros compañeros en similares condiciones, la vida del emprendedro puede llegar a ser solitaria.

Sin duda, hacerlo con otra persona: un amigo, hermano, o simplemente un conocido, puede llegar a alivianar esta sensación.

Que me iba a costar aprender a manejar mi tiempo:

Uf, el tiempo. Al llegar el final del día muchas veces uno se pregunta “¿Qué hice? ¿y por qué no alcancé a hacer esto, esto y esto?”

Bueno, y es que al ser independiente, también somos muy libres, y nadie está controlando lo que hacemos. He ahí la importancia de ORGANIZARNOS: calendarizar nuestras actividades, saber qué día hago tales cosas, y dejar además tiempo libre para imprevistos, y por qué no, para disfrutar.

Que posiblemente fracasaría:

¿Sabías que un porcentaje importante de las empresas que comienzan no duran ni siquiera un año?

Incluso, grandes empresarios que hoy día conocemos, acertaron a uno de sus intentos, pero antes de esto (o entremedio) tuvieron muchos otros que se quedaron en el camino.

En mi trayecto personal puedo decir que he dejado también algunos emprendimientos atrás, y me he mantenido con los que más me han gustado y han dado mejores resultados.

¿Con qué cosas inesperadas te has topado tú al momento de emprender?

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