¿Dónde te imaginas en 5 años? ¿Y en 10?

Creo que a todos nos han hecho esta pregunta más de una vez, y la verdad es que no es una pregunta fácil de responder.

Primero está el dónde y cómo queremos estar.

Y después está el realmente dónde y cómo creemos que estaremos.

Pensando en la vida laboral: Piensa en tu hoy.

¿Te gusta lo que haces? ¿Te hace feliz? ¿Te levantas los lunes feliz de ir a trabajar?

Me imagino a mí misma haciéndole esta pregunta a un empleado promedio, y a un emprendedor promedio (digo promedio para no pensar en las personas que están siendo súper exitosas en alguno de los dos), y creo que obtendría respuestas completamente distintas.

El emprendedor:

Creo que el emprendedor me diría: “me levanto los lunes feliz de aplicar las ideas que se me han ocurrido durante el fin de semana para hacer crecer mi negocio, feliz de estar haciendo lo que quiero, a la hora que quiero, y con quien quiero”.

El empleado:

Afortunadamente para el mundo de la empleabilidad, pienso que muchos empleados también me contestarían lo mismo (si no tendríamos una pandemia de infelicidad e insatisfacción), pero siendo realista, creo que este número es mucho menor que en el caso de los emprendedores. Creo que muchas personas van a trabajar todos los días porque TIENEN QUE hacerlo, y nada más, que no disfrutan su trabajo, que odian a su jefe, e incluso a sus compañeros.

¿Cómo te imaginas en 5 o 10 años? En el mismo trabajo al que no quieres ir? ¿o haciendo algo que te gusta y te apasiona?

Una de las razones por las que emprendí es por luchar por algo mío, y verlo crecer, como a un hijo. Una empresa es como un hijo: un proyecto, algo que amas, que quieres formar de la mejor manera.

Y cómo se ve un emprendedor en 5 años? Haciendo crecer ese proyecto, cultivándolo, haciéndolo cada día mejor. Probablemente se imaginen siendo exitosos. Y con eso no me refiero a tener mucha plata solamente, sino a poder decir que creció, que tiene personas trabajando junto a él, que el negocio se maneja solo, que tiene más días libres y tiempo para sí mismo.

Así que si me dicen que cómo me imagino en 5 o 10 años, prefiero sentarme en la silla del emprendedor, e imaginar que mi negocio será más grande y más próspero que hoy, y que todo el trabajo que estoy haciendo estará dando muchos frutos.

Deja un comentario